Notas no exploradas: bandas sonoras en México
Por: Gina Trejo
Si bien es cierto que el cine se compone básicamente de imágenes, la música y los sonidos son parte fundamental de ella desde el primer momento en que vio la luz, aún a pesar de que el cine era mudo.
No hace mucho tiempo publicamos un artículo referente a este aspecto, promoviendo las canciones más populares que nos ha dado el cine. Pero en esta ocasión no hablaremos sobre la relevancia que tienen las canciones de las cintas, sino más bien, la importancia de apoyar este tipo de música, pues aunque no lo creas, es un mercado en el cual nuestro país aún no se ha arriesgado del todo y aún falta mucho por hacer.
En una entrevista con uno de los pioneros en esta lucha por darle el lugar que se merece a la orquesta de cámara dentro del séptimo arte, Miguel Almaguer nos comenta los retos que implica hacer una banda sonora.
“El principal problema es saber que la audiencia no va al cine a escucharte a ti, va al cine a ver la película y tú eres parte de este conjunto. No puedes intentar dar una gran profundidad musical porque realmente tienes que hacer una lectura más sencilla, mas efectista que tenga una lectura que a la gente le funcione en el primer momento. Cuando haces música para conciertos puedes hacer un lenguaje rebuscado.
El reto técnico, la sincronía entre la imagen y la música, que representa un reto y que cada vez con la tecnología son más sencillas. Es muy distinto el tener toda la libertad del mundo a tener que restringirte a cuestiones matemáticas de una película.”
Cabe señalar que la música del cine, no contempla la visión del músico propio, es decir, tiene que cumplir con los objetivos que busca el filme y sobre todo del director, lo que implica un esfuerzo mucho mayor el tratar de entender lo que otra persona quiere.
“Para hacer una banda sonora siempre es una aventura porque el proceso siempre va cambiando, es distinto dependiendo del director de la película, porque finalmente es el que tiene la visión global del proyecto, entonces el primer aspecto es la humildad y saber que estas trabajando para complementar la visión de alguien más y sobre todo aprender a escuchar”
Para nuestra mala fortuna, en la gran mayoría de las películas mexicanas, por no decir que todas, no hemos tenido la dicha de escuchar un buen sound track a base de una orquesta o con sonidos y canciones originales. Claro está el dinero es el factor número uno para que esto no se haya logrado, los artistas pop-rock atraen a un mayor público, generan más ganancias y hay menos inversión de por medio, la fórmula perfecta para tener éxito a un bajo costo.
“El llegar con un productor a decirle oye tengo esta propuesta que está afuera del comercialmente movido en México, luego luego, la pregunta cuánto me va a costar, no pues 300000 pesos y cuánto voy a ganar es la 2 pregunta y el gran problema es que ni siquiera puedes decirle vas a ganar poco o vas a perder, la respuesta es inténtalo, nadie lo ha intentado, no podemos saber, Yo se que cuesta 3000 mil y no se cómo me va a ir, yo se que café tacuva me va a salir en 150 mil y voy a vender 2 millones; voy a tomar el riesgo contigo o me voy a ir con lo que se ha hecho toda la vida… entonces ese es el freno y es una cuestión totalmente comercial,. Me ha tocado muchas veces hablar con el director y el quiere algo distinto, pero llegas en cuestión numérica, no me importa lo que quieres y yo quiero vender.”
Es muy triste saber que habiendo tantos músicos talentosos en nuestro país, que bien podrían encontrar un campo de desarrollo en el cine, nuestro querido México no esté dispuesto a invertir en ello. Los costos son altísimos y para mala los presupuestos del cine no son los más buenos del mundo, entonces nos encontramos bajo un círculo vicioso, en el cual lo más probable, es que uno de ellos salga perdiendo.
“Lamentablemente los músicos son los que se van a tener que arriesgar y ahora se esta con la cruzada de cómo bajar costos lo cual es muy difícil, una orquesta mexicana te cuesta 800 mil pesos para hacer un sound track y una europea te cuesta 20 mil dll porque los europeos siempre tienen trabajo relacionado con eso y los mexicanos no. Se elevan los costos, si pudiéramos hacer que la maquinaria se moviera inmediatamente se bajarían los costos. Y ese es mi reto, por ejemplo ya estoy llegando al punto de que ya los convencí de que me dejen hacer un sound track orquestal aquí en México ahora por lo que estoy luchando es para que empiecen a dejar ese dinero aquí en el país para que poco a poco pensar en hacer las cosas mas baratas y ganar más”
Lo bueno es que paso a paso se va ganando terreno en este aspecto y la gran noticia es que Miguel Almaguer tiene preparado tres proyectos produciéndose en la ciudad de México, aunque no firmadas al 100% pero al menos esperemos en los próximos meses escuchar tres películas con una banda sonora original y por supuesto mexicana que mucha falta hace a nuestro cine.