Cementerio del Libro

Por: El Bibliotecólogo

Uno de los problemas que tiene la literatura es que la mayoría de las personas se sienten con la habilidad necesaria para convertirse en narradores, novelistas o cuentistas. El simple hecho de saber leer y escribir hace creer a un gran número de personas que tienen el talento necesario para crear obras maestras. Pero esto no es verdad y nunca lo será. Para ser escritor se necesita perseverancia, amor por la literatura y algo de locura para gastar una parte importante de tu vida delante de una hoja en blanco que pide ser llenada de palabras. Lamentablemente nuestros queridos editores nacionales le han dado la espalda a las letras y se han lanzado a publicar a estrellas de la televisión sus relatos, novelas, poemarios, secretos, chismes y demás.

Cuando llegas a la sección de libros en Soriana o Walt-Mart te encuentras con una barbaridad de publicaciones que no tienen razón de ser, un montón de libros que nos dan consejos de todo tipo, novelitas de amor que sirven para enseñar como hacer el amor, los best-seller de moda y los libros de las estrellas de la televisión. Libros que tienen como portadas la foto del “famoso” escritor. Lo triste del asunto es que existe gente que compra esas publicaciones, hay señoras que están dispuestas a pagar 199 pesos para saber los chismes o secretos que guarda Paty Chapoy, que harán lo que sea para tener el libro de Dulce María, la ex RBD. Libros que no aportan nada a la literatura nacional, libros que sólo sirven para ser una extensión de la caja idiotizante.

Las editoriales en aras de vender, de sacar ganancias a uno de los sectores económicos más golpeados del país, colocan en los estantes de las librerías, porque no sólo se venden en los Centros Comerciales,  libros de todo tipo que pretenden jugar con el morbo. No veo la necesidad de los artistas de la TV en publicar un libro, les aseguro que una parte importante de los que lanzan sus libros no leen literatura de calidad e incluso algunos no han leído alguno en su vida.

¿A alguien le importa lo que Cuauhtémoc Blanco pueda contarnos de su vida? ¿Es interesante un libro como Cañitas? ¿Los consejos de Antonio Rosique valen la pena? ¿Qué clase de persona puede necesitar libros como estos? ¿Creen que personas que muchas veces apenas pueden hablar decentemente van a poder escribir un libro entero? ¿Tan bajo hemos caído culturalmente?

Y lo peor de todo, es que las grandes editoriales en vez de darle una oportunidad a un joven talento le cierran la puerta contratando a una “estrella”, lo que hace que nuestra arte nacional se quede varada. Entiendo todas esas consignas de las Editoriales que ellos al final de cuentas son empresas que viven para producir dinero, y que de ellas dependen muchas familias, pero si le apuestan a la literatura tarde que temprano van a obtener ganancias.

Y para aquellos que compren esta clase de libros, les revelaré una verdad: mucha parte del material que leen, no es escrito por el verdadero autor, es decir, muchas de las líneas del libro son autoria de un ayudante que la editorial pone para que las cosas “fluyan” mejor. Lo que hace que los “artistas” nada más pongan su cara para vender y vender.

Aplaudo a las Editoriales que se comprometen con las letras como: Alfaguara, Anagrama y Tusquets. Y llamo a reconsiderar sus nuevas políticas editoriales del resto de las empresas productoras de libros. En la vida hay que ver más allá del dinero. Hay que aspirar a creer una mejor generación de personas con publicaciones de calidad.

blog comments powered by Disqus