Cementerio del Libro 9
Por: El Bibliotecólogo
De verdad no entiendo porqué no tenemos un modelo educativo bueno, porque podemos llegar a cometer errores sencillos, pero que marcan el rumbo completo de nuestro país. Quizás para muchos lo que voy a comentar sea algo exagerado o sin importancia. La edad en la que nuestros jóvenes preparatorianos; ingresan a la facultad no es la adecuada, al menos en el norte del país, 16 años e iniciar una vida profesional es una locura.
Sus caras al entrar a las clases o los cursos de inducción denotan que los han mandado a la selva sin armas, que sus miradas aun buscan los lugares donde se sienten a salvo, aún tienes las dudas infantiles y sus máximas preocupaciones es el novio o la novia. Ellos no están listos, ni lo estarán cuando de 20 o 21 años inicien su carrera profesional. Necesitan dejarlos ser niños y jóvenes más tiempo, necesita el sistema educativo ser un motivador de aprendizaje acorde a la edad, no querer tener muchos profesionistas muy rápido, lo que luego viene a saturar el mercado.
Los jóvenes necesitan llegar sabiendo de qué va la vida, qué es lo que quieren ellos de ella. Cuales son sus sueños y aspiraciones, saber que se encuentran ante un etapa que los marcará para siempre. Porque los 4 o 5 años que dure la carrera ellos irán forjando su destino. El verdadero. Y lo peor de todo es que los maestros de las facultades no hacen nada por allanarles el camino, sino al contrario los tratan como unos don nadie, atemorizándolos y quitándoles las ganas de seguir estudiando.
Dejamos de tener jóvenes para convertirlos en adultos, los llenamos de problemas y situaciones que ellos no pueden afrontar psicológicamente. E inevitablemente ellos piden sus momentos de ocio y terminan por no aprender o amargarse la vida. Nuestras autoridades educativas se pasan por el arco del triunfo las estrategias pedagógicas para formar alumnos de calidad, a ellos lo que les importa es el dinero y su Sindicato. Mientras que los jóvenes batallan y batallan por salir adelante.
Si simplemente entraran a los 18 años otra cosa sería, ya llegaría en una etapa diferente de su vida, ya verían las situaciones con otros ojos. Son dos años los que marcan la diferencia entre la madurez de la juventud y el éxtasis de la adolescencia. Ojalá alguien haga algo. Ojala a alguien le importe la juventud o “futuro” de México.
¡Felices Lecturas!