Cine de Arte vs Cine Comercial

Por: Juan Carlos Snyder

Para los gringos, todo el cine de arte está estereotipado por tres elementos básicos: bajo presupuesto, actores y directores nuevos o desconocidos. El cine comercial para ellos es el que vende y todo mundo lo puede consumir sin problemas.

Yo creo que hacer este tipo de diferencias realmente es intrascendente, puesto que el cine desde un principio fue creado con la idea de divertir, entretener, de hacer un espectáculo o representar visualmente alguna obra literaria.

Otras definiciones sociales que podemos encontrar son que: cine comercial está creado con la idea de vender y ganar mucho dinero, explotando el ego. El cine de arte definirlo como “soy nuevo y traigo la mejor idea, esto va a revolucionar el cine” es otra forma de pensar de muchos directores que no valen la pena.

A mi no me gusta distinguirlo, porque pienso que hay muy buen cine comercial y hay muy buen cine de arte, como al contrario en las dos partes. Tal es el caso de Búfalo de la noche. El escritor Guillermo Arriaga al tener el enfrentamiento con Iñárritu, decidió darle su escrito a un director venezolano Jorge Hernández Aldana definió su opera prima que para mi gusto fue una completa porquería. Es la tercera vez que me salgo de una sala de cine porque las escenas tan asquerosas donde Diego Luna, tan aclamado actor que tampoco vale la pena, su ahora esposa Camila Sodi (que lo más seguro es que haya estado en el espectáculo por ser sobrina de Thalía) es todo un fracaso cinematográfico, una vergüenza para el cine, pero ya no voy a desperdiciar el tiempo del lector en describir ésta desgracia tan cara.

No podemos definir una buena película de una mala si nos guiamos por el mero sentido de producción, yo creo que una película que divierte, que realmente capta la atención y sigue un buen relato, es buena. De lo contrario no conseguiría más que una pérdida de tiempo. Ahora me voy a referir a otro ejemplo que tiene una ambigüedad de crítica: El topo, de Alejandro Jodorowsky, al principio me pareció algo enigmática, el misterio y los contrastes entre diálogos e imagen. Al final se convierte en un cirquero, algo muy estúpido y ridículo. La verdad es algo que hizo un cambio tan radical que no lo pude digerir. La voy a comparar con: Crepúsculo al Amanecer, dirigida al principio por Robert Rodríguez y al final por Quentin Tarantino. Se nota también el cambio radical, sin embargo es otra historia dentro de la misma historia, donde cambia de se género completamente, de ser un secuestro, pasa a ser una lucha contra vampiros mexicanos en un bar construido sobre una pirámide. Salta de lo ordinario a lo surrealista. En este caso si me gustó y fue muy diferible el cambio.

Creo que no es saludable hacer diferencias del cine diciendo que sólo el cine de arte es genial, pues la mayoría de las personas que insisten en eso, son personas que quieren aparentar saber mucho de cine. Sin embargo, el cine comercial es muy bueno y muy malo, al igual que el de arte. Como referencia de un cine comercial bueno puedo mencionar Mátrix, una película que le quitó a Steven Spielberg con Terminator 2, el título de los mejores efectos especiales. Los hermanos Wachowski hicieron por el cine un avance espectacular con la saga de ciencia ficción. Para el cine de arte puedo decir que Jodorowsky tiene Santa Sangre, siendo ésta una cinta comercial, estando en salas de exposición mucho tiempo, aunque la más famosa fue La Montaña Sagrada.

En conclusión, el cine es para divertirse, para pasar un buen rato. En gustos se rompen géneros y respeto ampliamente las críticas que no correspondan a mi punto de vista. Es buena la diversidad.

 
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