Duelo por Miguel Pruneda
Por: Rubén Eduardo
¿Cuántas veces no nos hemos sentido fastidiados con nuestra vida y queremos iniciar una aventura que sacuda lo que somos? ¿En cuántas ocasiones no hemos pensado en dejar nuestro trabajo y dedicarnos a la actividad que siempre soñamos? ¿Y cuántos de nosotros hemos renunciado a nuestro trabajo y buscado lo que queremos?
Monterrey es una sociedad que encaja perfectamente con la siguiente novela de David Toscana que abordaremos. Monterrey es una ciudad que nos ha acostumbrado al trabajo duro sin disfrutar nuestros logros, viviendo atados al escritorio, a la computadora o los proyectos ostentosos. En nuestra Sultana del Norte elegimos nuestra carrera en base al dinero no en base a lo que nos hará feliz. No nos detenemos a pensar si lo que hacemos nos hace felices. ¿Es Monterrey una ciudad feliz?
En Duelo por Miguel Pruneda David Toscana toca uno de los temas universales: el desencanto por la vida. En esta novela se narra la historia de Miguel Pruneda, que al recibir un ascenso se da cuenta que su vida no ha valido la pena y que nunca ha sido una persona trascendental o una que si muere será recordada. Lo que lo lleva a renunciar de su trabajo de una manera muy peculiar: fingiendo su muerte. A la muerte ficticia se le suma la muerte real de un vecino de Miguel Pruneda.
Miguel se obsesiona por la muerte de su amigo, quiere llegar hasta el final y saber qué le paso, cómo murió, por qué murió. Dándose cuenta que esta actividad “inútil” lo llena de mayor placer que las largas horas de trabajo en su escritorio. Él y los vecinos recrean la historia de lo que pudo haber sucedido, mostrándole a Pruneda que la ficción es más emocionante que la realidad.
La vida de Miguel Pruneda se resume a trascender para que en su muerte alguien le pueda dedicar una esquela, una simple nota que deje huella de su muerte y su importancia. Una búsqueda de triunfo que los seres humanos buscamos desesperadamente. Su ascenso no lo tiene feliz, porque sabe que lo único que hizo para merecerlo fue llegar temprano cada día de trabajo. Empezando a cuestionarse qué es el éxito. Si la rutina puede convertirse en algo digno de presumir.
Pruneda se ve en una encrucijada, mira a su pasado y se da cuenta que no se compro la anhelada Harley Davidson que quería, se da cuenta que su esposa no era lo que él buscaba, que su trabajo lo premia por algo que no hizo. Está en un punto medio donde la vida deja de valer y las decisiones son un martillo que te recuerdan que la vida se va acabando.
Toscana se aleja de sus novelas previas y se propone a narrar una historia humana, una historia que él mismo ha aceptado como la más autobiográfica. En la novela nos encontraremos con personas que tiene frustraciones de todo tipo, que a cada paso que dan buscan encontrar el camino correcto o rectificar el que ya tiene. Nadie se siente satisfecho.
En la novela vemos reflejado lo que Toscana era antes de renunciar a la ingeniería y sumergirse en las letras, como la literatura comenzaba a brotarle por todos lados pidiéndole salir, exigiéndole que rompiera los moldes y siguiera su camino. Y sobre todo dándonos una lección: el dinero debe de ser secundario, primero debemos de buscar la felicidad. Como lo ha dicho una y otra vez: yo podía ganar mucho dinero pero no iba a estar haciendo lo que quería.
Duelo por Miguel Pruneda es un Quijote pequeño, que pretende hacernos entender que lo raro o fuera de lo común no es malo, que dentro de nosotros hay un instinto que si pudiera renunciaría a lo que hacemos y se liberaría de sus ataduras.
Para cerrar les dejo esta frase que ojala los haga pensar y cuestionarse a sí mismos: “Llega un momento en que el reloj o el calendario mata toda esperanza; a cierta hora suena la alarma, que ya no es un timbre o una campana, sino una voz interna, un grito que dice dum tacet clamat, todo se ha perdido”.