Editorial Almadía
Por: Staff Comala
Las empresas de cualquier tipo tienen como Matriz a la Capital de la Republica, muy difícilmente una gran empresa puede llegar a sostenerse teniendo su sucursal principal en el interior de la Republica. Ahora imagínense en el mundo editorial, donde se tiene la errónea creencia que sólo en el Defectuoso se puede hacer cultural. Pero hay un caso de éxito editorial en el sur del país, que demuestra que la cultura, las letras o el arte pueden emanar de cualquier lado.
Editorial Almadía ha demostrado que no importa le región donde te encuentres o los muchos obstáculos que tengas enfrente, sí haces las cosas de la manera correcta y arriesgando y quebrantando los tabues que nos impiden crecer, se puede lograr lo que la editorial oaxaqueña ha conseguido. En cinco años se han posicionado como un referente importante en las letras mexicanas.
En el 2005 Guillermo Quija empezó el sueño familiar de tener una editorial que logrará recoger las voces del sur y darles una proyección nacional. Demostrar que la literatura no es cuestión de fronteras sino de talento. Apoyándose con un grupo de amigos talentosos donde destacan: Tryno Maldonado y Martin Solares ha ido descubriendo y redescubriendo autores mexicanos.
Almadía se define como: Editorial Almadía nace con la intención de recuperar libros valiosos, apostar por nuevos autores y propuestas literarias, publicar los géneros desdeñados por el circuito comercial, y –con su política de libros bellos a precios accesibles- crear nuevos lectores.
Una características interesante de Almadía son las ediciones de sus libros, las cuales son realmente bellas, pareciera que están hechas a mano, no escatiman en recursos para este aspecto. Lo que demuestra, una vez más, y como lo he recalcado, cuando uno quiere trascender y hacer bien las cosas puede hacerlo, sin importar si se tiene dinero o no.
Poco a poco Almadía ha logrado llegar a los mercados de los 32 estados de México, han logrado vender bien sus libros y hacerse de los derechos de novelas de grandes autores mexicanos. Muchos pensaban que la editorial oaxaqueña moriría rápidamente, pero se equivocaron. Y hoy está más puesta que nunca.
Recomendaciones
1) Oscuro Bosque Oscuro: Oscuro bosque oscuro marca el brillante regreso de Jorge Volpi al tema que lo distinguió como un autor capaz de sondear las zonas más escabrosas de la historia reciente. Luego de renovar por completo su idea de la ficción, el autor de En busca de Klingsor examina circunstancias extremas que tuvieron lugar durante la segunda guerra mundial. En 1945 quinientos civiles que se dedicaban a actividades pacíficas -ancianos, panaderos, sastres, artesanos- fueron reclutados para formar el batallón 303 de la policía de reserva, al cual se asignó arrancar de raíz el más antiguo problema de la nación aria. Mientras eran obligados a perseguir y exterminar a sus propios vecinos judíos, algunos de los reclutas visitaron un bosque siniestro, que combinaba los escenarios de los cuentos infantiles con el recuerdo de las atrocidades cometidas a lo largo de semejante misión. Revelar que la historia ocurrió en un país europeo sería limitar los alcances de esta impresionante novela, la más lograda de Jorge Volpi a la fecha: un relato que hace del lector uno de los personajes centrales y lo lleva a comprobar el papel que él también juega en la literatura actual.
2) Agua, Perro, Caballo, Cabeza: En su nueva jugada literaria, el polígrafo Gonçalo M. Tavares arroja ante el lector este anómalo puñado de relatos cuyo seco lirismo contrasta con los violentos ámbitos donde acontecen sus historias. Su lectura nos lleva por callejones sin salida, laberintos inesperados y pasajes oscuros; y, en el corazón de ese recorrido, el minotauro que lo habita, la muerte, que de un cuento a otro adquiere la consistencia de un líquido oscuro capaz de envenenar atmósferas hasta llenar la copa aciaga que cada personaje apura en el momento de enfrentarse con la inminencia de su propia desaparición. Su enigmático título nos sitúa en la entrada de un dislocado imaginario: Agua, perro, caballo, cabeza es la puerta por la que la desgracia irrumpe en la cotidianidad, revelando la miseria y el sinsentido de la vida. Hermano gemelo de la opus magnum del narrador —la novela Jerusalén— este libro está poblado por hombres y mujeres que apuran hasta el límite su ración de crueldad. Páginas adentro de este volumen, peculiarísimo dentro de la escritura de este narrador angoleño, el lector encontrará la fascinación de un misterio particular: una inquietante forma de lucidez que se revela solamente en este avatar esquizofrénico y fragmentado de la obra de Tavares. No en balde José Saramago define así la admiración que despierta en él su colega: “No tiene derecho a escribir tan bien a los 35 años, dan ganas de darle un puñetazo”.
3) Jerusalén: Una madrugada, cuatro vidas se cruzan para enfrentar sus horrores personales: un hombre decidido a suicidarse, un soldado que todos confunden con un asesino, un médico obsesionado con encontrar la fórmula matemática del mal, una mujer cuyo dolor crónico la confina al infierno de su cuerpo. El miedo es apenas una antesala de la desgracia para estos cuatro seres imperfectos, a medida que atraviesan una ciudad de calles amenazantes e iglesias cerradas. Novela que no da ni pide cuartel, en Jerusalén la violencia no proviene del instinto animal del hombre, sino de los excesos de su razón, de su infinita capacidad para el sufrimiento, y la conciencia de ello que lo atormenta. Gonçalo M. Tavares nos enfrenta con una arriesgada trama de dramas humanos y cuestionamientos morales. Galardonada con los premios José Saramago 2005 y Portugal Telecom 2007, se trata sin duda de la obra maestra de un escritor que se ha ganado el beneplácito de autores como António Lobo Antúnez y Enrique Vila-Matas, quien ha afirmado: “Todos los calificativos coinciden: de narrador de raza a genio de un inmenso futuro”.