El Planeta de los Simios (Re) Evolución
Por: Rubén Eduardo

Cuando una historia se ha contado un montón de veces en diferentes épocas de la humanidad es difícil pensar que una nueva versión pueda ser atrayente, cuando vamos a la sala a ver un refrito esperamos una gran decepción, porque nuestra mente siempre tendrá los recuerdos pasados, vivimos pensando que el tiempo que se fue son los años maravillosos. El planeta de los simios (Re) evolución es una aventura que a pesar de haber llegado más de 40 años después que la versión original aún tiene muchas cosas que aportar.
La película comienza de cero y trata de hacer un lado a la versión original de El planeta de los simios, pero siempre manteniendo el respeto y la esencia de la primera. Aquí nos encontramos con una historia un poco sofisticada. Cuando el científico, Will Rodman (James Franco), encuentra una supuesta cura para el Alzheimer, una empresa farmacéutica se frota las manos por las posibles ganancias que obtendrán gracias a este maravilloso medicamento, pero las cosas se salen de control cuando la chimpancé en la que se prueba el medicamento ataca y causa destrozos en el edificio de la empresa productora al defender a su cría. La cría quedará a manos de Rodman quién descubrirá que los efectos del medicamento se trasmiten por genética y dotan al primate de una inteligencia superior a la humana. Lo que causara una serie de conflictos éticos y morales sobre lo que está bien y está mal.
La película nos regala grandes momentos, nos deja ver como los humanos no estamos listos para la llegada de una especie que pueda amenazar nuestro dominio, nos enseña lo mano que hemos sido con los animales y lo débiles que somos. La rebelión de los simios nos deja en claro que somos una raza débil. La historia tiene grados de complejidad, pero nunca busca ser pretenciosa, si bien está cargada de dilemas éticos y morales, estos se muestran como un apoyo, lo más importante es la lucha entre hombres y simios.
Un punto a destacar es la capacidad tecnológica para crear a todos los chimpancés, orangutanes y gorilas. Los simios se ven perfectos, sus rasgos y movimientos nos deja cautivados y nunca pasa por nuestra mente que todos fueron creados por computadora, sus “actuaciones” son tan convincentes que se llevan la película. En ellos podemos ver todas las emociones humanas.
Los actores de carne y hueso cumplen con su papel y nos regalan una película divertida, emocionante y llena de momentos emotivos. Es una película redonda que a pesar de ya saber de qué trata la historia debemos ir a ver. Porque en la época en que todo está dicho, siempre habrá nuevas maneras de contar las historias.