El Secreto de sus Ojos
Por: Rubén Eduardo

―Va a ser complicado.
―No me importa.
―Cierra la puerta.
El Secreto de Sus Ojos
Los Ojos Hablan. A mí me gusta cuando un latinoamericano gana un premio en los Oscares, para mí es revitalizante escuchar cómo una gran parte del discurso lo dan en español, agradeciendo en nuestra lengua madre a cada una de las personas que los apoyaron. En el fondo de mis pensamientos ganamos una pequeña batalla contra el sistema americano. Ese que poco a poco consume nuestras expresiones artísticas. Cuando Almodovar y Tarantino anunciaron que El Secreto de Sus Ojos había logrado el triunfo volví a emocionarme. Cuando la vi me emocione de nuevo.
Es refrescante las propuestas que tratan de unir a los dos mundos del cine: el independiente y el comercial. Esas dos visiones totalmente opuestas. Mientras que la primera busca las historias humanas, la de los sentimientos, la otra basa su éxito en la acción y las secuencias rápidas. El Secreto de Sus Ojos es una excelente unión entre ambas propuestas. Logra mantenernos al vilo del asiento con sus giros de trama y nos tiene pendientes de la historia de amor de Espósito.
La película cuenta con las actuaciones de: Ricardo Darín, como Espósito, Guillermo Francella, que tiene una actuación destacada y quien por momentos se roba la película, es un personaje de soporte, por él pasan muchas situaciones importantes de la cinta. Soledad Villamil, como Irene, el eterno amor de Espósito. Soledad logra una excelente actuación de una mujer dura pero que por dentro muere por el amor de un hombre. Como director está Juan José Campanella, quien ha sido director de series norteamericanas como La Ley y el Orden y House MD, lo que facilitó la mezcla de los diferentes géneros del cine. La sinopsis de cinta es la siguiente:
Benjamín Espósito ha trabajado toda la vida como empleado en un Juzgado Penal. Ahora acaba de jubilarse, y para ocupar sus horas libres decide escribir una novela. No se propone imaginar una historia inventada. No la necesita. Dispone, en su propio pasado como funcionario judicial, de una historia real conmovedora y trágica de la que ha sido testigo privilegiado. Corre el año 1974, y a su juzgado se le encomienda la investigación sobre la violación y el asesinato de una mujer. Espósito asiste a la escena del crimen, es testigo del ultraje y la violencia sufrida por esa muchacha. Conoce a Ricardo Morales, quien se había casado con ella poco tiempo antes y la adora con toda su alma. Espósito intentará ayudarle a encontrar al culpable.
Uno queda atrapado por la magia de la cinta, la cual navega en el 74, años difíciles para la Republica de la Argentina, años que pocas veces se han contado en el cine. Todos los elementos posibles están en la cinta, la atmósfera política se hace presente, las historias humanas están ahí. No falta nada, es un gran retrato de lo que pasaba el país por ese año. Se nota una maduración importante del cine latinoamericano, en especial del argentino, que demuestra que es uno de los más creativos.
Desde El Laberinto del Fauno no encontraba una película que fuera redonda para todos los públicos, si bien es cierto que ha habido muchas otras grandes cintas, pocas pueden darse el lujo de llegar a un gran número de personas y decir: me gustó y le entendí. El lenguaje cinematográfico y literario de la cinta es fácil de digerir, no por eso deja de ser inteligente, las piezas están bien acomodadas y hacen la cinta sea de gran manufactura.
Yo vi la cinta en el marco del Festival Latinoamericano de Cine, las dos salas de la CINETECA estaban llenas, vi a la gente aplaudir, reír, emocionarse, sentirse angustiados. Un cúmulo de emociones reunidas en una cinta que dura dos horas y quince minutos. Sinceramente no encontré puntos flojos en la trama, los giros que dio la cinta durante sus dos horas de duración lucen creíbles y emocionantes. La historia de amor que se desarrolla en la cinta ha sido una de las más bellas que he visto en el año cinematográfico en turno. Espósito e Irene vienen a regresarnos la esperanza en las historias de amor.
El cine latinoamericano debe de estar de fiesta, se están dando grandes producciones, cintas que están dispuestas a cambiar un poco el mapa del cine mundial. El Secreto de Sus Ojos es una película que al verla en cartelera hay que correr a verla. Hay que dejarnos enamorar por Espósito y su bello amor por Irene, por su bello amor por la justicia.