La Velocidad de la Luz

Por: Rubén Eduardo

Leer es un acto de placer y de enseñanza. Disfrutamos recorrer las páginas y vivir otros mundos y otras vidas, conocer lugares que quizás sólo con la literatura vamos a conocer. Y hay libros que te marcan para toda tu vida, que representan un parteaguas, que los volverás a leer una y otra vez, que después de su lectura no te sientes el mismo. En mi biblioteca existen varios libros que me han marcado, hoy me enteré de que uno de estos “tesoros” literarios se había vuelto a reeditar. La Velocidad de La Luz está de regreso a los estantes.

Esta es la historia de una amistad, una amistad que empieza en 1987 cuando el narrador, un joven aspirante a novelista, viaja a una universidad del Medio Oeste estadounidense y conoce a Rodney Falk, su compañero de despacho, un ex combatiente de Vietnam huraño e inabordable, ferozmente lúcido y corroído en secreto por su pasado. Pero ésta es también la historia de una experiencia radical en el abismo indescifrable del mal y la culpa, que el propio narrador sólo logrará entender y asumir años más tarde, como en una fulguración, cuando conozca el éxito y lo que éste tiene de corrupción insidiosa. Para entonces la figura imprecisa de Rodney y su historia devastadora acabarán imponiéndosele con la fuerza de lo necesario, como un emblema de su propia historia, y acaso de la condición humana. Con una escritura de engañosa transparencia y una trama que no da tregua al lector, La Velocidad de la Luz indaga en nuestra ilimitada capacidad de hacer daño, en la infinita estupidez de la guerra y en la infinita estupidez del éxito, pero sobre todo en el poder definitivo de la literatura para enfrentarse a la realidad y exorcizar sus demonios.

Javier Cercas desmaraña el mundo literario y sus miedos y sus virtudes, utiliza la amistad para darle un escenario universal, un lugar donde todos nos sintamos identificados. Con una prosa inteligente y fácil de digerir nos conduce por los rincones de los artistas, nos lleva a sus miedos, a sus ganas de comerse el mundo, a sus sentimientos de superioridad o de incomprendidos. Y también nos lleva a conocer como un escritor se puede bajar de su nube y entender que la mayor literatura es la vida, que al final una novela siempre se quedará corta en comparación con lo que en “verdad” sucede.

La Velocidad de la Luz se aleja de todas las pretensiones posibles y se dedica a contar una historia, una historia plagada de emociones, por medio de un lenguaje que captura y seduce, que te pide seguir y no detenerte hasta llegar al final. Te hace subirte a la montaña rusa del escritor y entender este mundo, te lleva hasta el abismo y te hace pedir salir de él, te lleva a la gloria y te hace aburrirte de ella. Javier Cercas te entrega una novela de corazón, una novela de verdad.

Y nos enseña que: literatura es una montaña rusa que te lleva a conocer todas las emociones del hombre, que te puede elevar para conocer la gloria y te puede dejar caer de manera estrepitosa para que conozcas el fondo de la vida. Una vez que entras no vas a poder salir, porque son todas estas emociones las que te motivan a continuar, es la adrenalina de las palabras recorriendo tus entrañas lo que te lleva a exigirte seguir escribiendo a pesar de los golpes y caídas. 

Javier Cercas narra con el corazón en la mano, no se calla nada, no se detiene a pensar si lo aceptarán o no, si lo alabaran o no. Él sólo quiere narrar lo que lleva adentro y le pide manifestarse en forma de novela. El autor español nos vuelve a mostrar que la verdadera literatura nace de los sentimientos, nace del hombre y no de la erudición o poses malsanas.

Para mi fue una iluminación encontrar este libro, regreso a él en cada momento que tengo duda. Me entrega a veces lo que quiere escuchar, otras veces me enfrenta a la realidad de que no estoy en lo correcto. Es un libro que representa mucho para mí, por esta razón se lo regalé a una persona que es muy especial para mí. Yo quería que ella entendiera muchas cosas de las que pienso y siento. Quería que leyera lo gratificante y agotador que puede ser sentarse a llenar una página en blanco.

*La versión de Bolsillo se puede conseguir en todas las librerías en 109 pesos.

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