De policías y Novelas

Por: Rubén Eduardo

Las novelas policíacas son de las más vendidas en todos los países, tienen la habilidad de atrapar a los lectores, sus viajes a través de pistas y posibles sospechosos hacen que el que lee se sienta parte de la historia, incluso cuando deja de leer durante el día se cuestiona sobre quién habrá cometido el crimen. Muchos descalifican el género o lo desdeñan, lo llaman de mala calidad. Para no entrar en polémicas les podemos decir que hay tres escritores que han estado trabajando en crear grandes novelas de policías, que se alejen de los estereotipos. Escritores y obras que si bien son una carrera contra el tiempo en busca de culpables, también son un reflejo de la vida.

Empecemos por el que ha cosechado mayor reconocimiento: Henning Mankell se ha convertido en una referencia a la hora de hablar de la novela policíaca. Sus novelas se han traducido en 21 lenguas diferentes. No tiene mucho que llegó en español. Su principal personaje es Kurt Wallander un detective que ha protagonizado 11 novelas desde 1991 hasta 2009. El escritor de origen sueco se ha caracterizado por dotar de oscuridad a su detective, saliéndose del molde del policía bueno que nunca se equivoca, durante las once novelas podemos ver las dudas que envuelven a Kurt, sus perdidas familiares y sus luchas contra sus propios temores.

Desde la novela uno, Asesino sin rostro, nos damos cuenta que es un hombre que batalla para dormir, que tiene miedo de perder a su hija o de vivir solo. Lucha con una constante soledad que lo atemoriza. El frío sueco es el escenario perfecto para estas novelas. Todo lector debe de pasar por sus páginas.

Jonh Connolly de Suecia pasamos a Irlanda. Connolly es un escritor que ha ido obteniendo fama en los últimos años, a pesar de ser europeo sus novelas se sitúan en Estados Unidos. Su personaje es Charlie Parker un hombre que desde la primera novela de la serie vive en una constante tragedia. Todo lo que muere, la primera novela, nos deja ver la perdida de la familia del detective Parker, su posible culpabilidad y su metamorfosis en un hombre con sed de venganza y que se saca a relucir su lado más oscuro con tal de ver a los asesinos de su familia muertos.
En las novelas de Connolly poco a poco vamos viendo como se van llenando de elementos extranormales, lo que dotan a la serie de Parker con aires diferentes, no solamente nos inmiscuimos en los mundos tradicionales del crimen, si no en fuerzas más allá de cualquier explicación lógica. Estos elementos paranormales le han ido ganando mayor cantidad de lectores. Que lo ha colocado como el posible sucesor de Mankell.

México no podía quedarse atrás. En los últimos años hemos podido leer dos novelas de Elmer Mendoza que pintan para ser la mejor serie policíaca mexicana. El Zurdo Mendieta es el personaje que Mendoza creó para dar rienda suelta a su creatividad. Las historias ubicadas en Culiacán, Sinaloa, nos dejan ver un panorama diferente al que tenemos sobre la labor policiaca en México. Elmer reconstruye todos los lugares comunes de las novelas de policía en el país y da su propia visión. Esto ha sido criticado y alabado, por una parte lo ven como un aire fresco y novedoso y otros como alguien que quiere poner una venda ante la realidad.

Con lenguaje irreverente, lleno de humor negro y usando al narcotráfico como telón, Elmer Mendoza nos ha regalado dos grandes novelas: Balas de plata y La prueba del ácido.

En un México actual donde nunca se resuelven los crímenes, es bueno poder leer novelas donde las respuestas y las esperanzas existen. ¡A leer!

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