Pesadilla en la calle Elm

Por: Gina Trejo

Cuando me enteré de que iban a lanzar un remake de la saga de Freddy Krueger, mis noches ya no fueron las mismas. Tuve que vivir pensando en mi rencuentro con aquel hombre quemado que a pesar de 15 años atrás, confieso, aún me atemoriza.

Pesadilla en la Calle Elm o como lo prefiero, del infierno, fue todo un éxito en los 80’s y no me dejarán mentir, ese sí que era terror y buenas historias, tal vez por eso decidieron revivirlo, para que las nuevas generaciones sigan manteniendo el espíritu de aquellas cosquillas que provoca las películas de horror.

Cómo olvidar aquella canción, verdaderamente del diablo, uno, dos Freddy viene por ti… y en esta película del 2010 no podía dejar de estar, aunque no duré ni los diez segundos.

Muchos de nosotros, es probable que no hayamos podido disfrutar de las pesadillas en el cine y ahora es el momento para que la veamos a través de una pantalla gigante, lo que hace que ésta cinta tenga un cierto morbo.

Si eres de los que no tiene mucha idea sobre lo que trata esta película, la historia gira alrededor de un personaje llamado Freddy Kruger quien era un jardinero de un kinder. Krueger solía jugar con los niños, especialmente con Nancy, su favorita. Lo que no sabían sus papás era los tipos de juegos con los que entretenía a sus los hijos.  Al enterarse los padres de dichas perversiones, queman al jardinero vivo. Por lo que Krueger jura vengarse a través de sus hijos. Por lo que Nancy y el resto de sus amigos, tendrán que tratar de no dormir para no ser cruelmente acecinados.

En esta nueva pesadilla, su director Samuel Bayer, quien se estrena como cineasta, respeta el guión original salvo con algunos pequeños cambios respecto a la época en que es contada; aunque siendo honestos, el público bajo la referencia del Freddy interpretado por Robert Englud, será muy difícil de aceptar a Jackie Earle Haley, que por supuesto no dudamos de su excelente trabajo como actor, pero sinceramente se enfrentó a un papel con un grado de dificultad y nostalgia enorme. La mirada horrorosa y profunda, el humor negro, la risa e incluso los dientes no se comparan por nada del mundo a lo que un día dio vida Englud.

Incluso me atrevo a decir, que cortaron demasiadas escenas que bien pudieron darle más emoción a la cinta. Dura muy poco y los sustos no son tanto como solían ser hace dos décadas, siendo que pudieron usar la tecnología de hoy para hacer un remake mucho más interesante. Con lo que queda comprobado que no importa cuanta tecnología de punta utilices para una producción, al final de cuantas lo que importa es la historia y el buen desarrollo de la misma.

Sin lugar a dudas me dejó debiendo mucho esta película, que a pesar de que es uno de mis miedos de niña, en esta ocasión ni a cosquillas llegaron los rasguños de las garras de Freddy. Así que, si eres de las nuevas generaciones te recomiendo que mejor rentes a versión original, veas esta nueva y notes la enorme diferencia entre una pesadilla y LA PESADILLA.

 
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