Antología Polvo de Venus

Por: Tanya Yizell

Nueve autores con una sola intención: Expresar las situaciones que surgen  entre la cotidianidad de la pareja. Al ser coordinadora del proyecto, me permito expresarme en esta reseña con la libertad que me permite conocer a cada uno de los antologados, así que no puedo ser lo estrictamente formal que debe ser un escritor ante una descripción literaria.

Eduardo Benítez es poético en su narrativa, es sensible, logra entrar en el lector y conmover con sus imágenes la vulnerabilidad del ser.  En su primer texto Cama de piedra, expresa la visión del hombre ante el deterioro de la mujer, no sólo el físico, sino del alma y como fémina puedo sacar las uñas y hacer una cátedra en contra de ellos, sin embargo, él sólo dice verdades y con el privilegio que tengo de ser su amiga, conozco la otra versión de su autoría que responde a ésta. La tituló Manos de piedra, sin embargo, no se incluyó en la antología. Es un joven con mucho talento literario, con energía, con agallas, con entrega.

Laura Fernández, es una mujer dulce y fuerte, ella no sólo posee el talento de escribir, sino que además fue la diseñadora de las viñetas de los autores ahí contenidos. Es irreverente en sus letras, juega con el lector ante imágenes precisas que se desvanecen en la historia y solo ella puede hacerlo de una manera tan agradable y con un estilo ya definido. Trabajó arduamente por este proyecto  imprimiendo en el su vocación. En su texto Hombre inocente, retrata de manera perfecta la histeria femenina que se fecunda ante la obsesión de un amor. Es una historia digna de leerse y releerse.

Homero Leal usa un lenguaje más formal, justo como es él, un hombre honorable y formal. Sus historias son llevadas con delicadeza a la cumbre, es original en sus textos. La lucha, es mi texto favorito, pues en el, narra el afán de un hombre por cumplir las promesas que hace a su pareja, su deseo de no decepcionarla más, y a través de la narración el lector puede tensionarse, relajarse, gozar y entristecerse, en líneas llenas de colorido. El final me sorprendió, no sólo porque me gustan los finales inesperados, sino porque este además es delicioso en su sorpresa.

María Montelongo, ella escribe sin tapujos, con la fuerza de expresión muy de ella. En su texto titulado Un hombre, retrata perfectamente las inquietudes de un niño que ansía crecer, que se enamora de alguien mayor, y que sigue visualizando los videojuegos en sus experiencias con el entorno. El uso de personajes es claro,  es sumamente disfrutable y definitivamente el lector visualiza cada palabra identificándose con su infancia o recordando a algún niño que conoce en la actualidad.

Adrián Pérez, sus textos son musicales y no me refiero sólo al ritmo entre sus líneas, sino a que transmite la energía de sus personajes que son músicos, en Mientras espero, narra cómo tocan y cantan, y el enamorado ni siquiera es capaz de ver su entorno, su inercia le permite hacer su trabajo, pero su corazón está pensando en el amor. Luego mientras espera, escribe un poema a su chica, el desenlace es por demás fantástico, prueba de la fragilidad del ser cuando el amor se nos cuela hasta el alma y nos ciega en absoluto.

Erick Pérez fue también coordinador del proyecto. Además de su entusiasmo, escribe con la certeza de las situaciones del gremio literario, lo hace en Cuando los dioses te dan la espalda y a todos los que nos gusta escribir, nos identificamos con el personaje principal y es inevitable evocar a nuestra madre y a nuestra pareja. Es un texto lleno de sentimientos literarios y de esa fe de quien desea ser escritor, sin importar nadar contra corriente.

Javier Romo, oculta bajo su imagen de chico serio, un talento magistral en descripción. Mi texto favorito es Amor de gestalt, por la psicología del personaje enamorado, obsesionado, intranquilo, y su capacidad de distorsionar la realidad de una manera patológica, enfermiza y sumamente deleitable.

Montserrat Rodríguez, a ella la invite porque cuando leí sus textos, recordé la inocencia del amor, me encantó su escritura rosa, su visión sobre el romanticismo, me parece tierna. Me gusta Los juguetes de mi hermana, porque cuando se es niño con hermanos, todos hemos sentido que el favorito de mamá es el otro, y este texto que aparentemente va por ese canal, nos lleva inesperadamente a otro tema. Es maravilloso.

Tanya Ventura. Comentaré que me gustó ver mi nombre y mis cuentos ahí, que fui coordinadora del proyecto y que estoy gozando el libro con un deleite y mucho cariño. Mis textos manejan el erotismo desde el punto de vista femenino, excepto el primero, ese es un homenaje a mi amadísima familia, ahí no hay ficción alguna.

Recomiendo el libro, por que viví su proceso de trabajo, porque conozco a cada uno de los antologados, y por supuesto su talento literario, trabajamos juntos la mayoría de los textos, los leímos, los corregimos, les sugerimos, les cuestionamos y es delicioso que después de diez y ocho meses podamos tener este fruto en nuestras manos.  Todos deseábamos ser publicados y elevar  nuestra voz y haberlo logrado es un regalo Divino.

Scott Neri, es quien nos permitió usar su talento creativo en la portada y Patricia Laborde, directora de La Naranja ediciones, confió en nuestro despertar literario. Gracias

El libro lo pueden obtener: comprándolo en Libros de Nuevo León, contactándonos a alguno de los escritores o mediante  Revista Comala que tiene 5 cortesías.

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