Revolución
Por: Gina Trejo

El pasado veinte de noviembre se estrenó en televisión abierta, Revolución. Algo innovador y fuera de lo común para nuestra industria cinematográfica, el hacer la premier en televisión y en Internet para que todo mundo pudiera verla antes que en salas. Pero claro, la idea no resulta descabellada, con tal de que la gente no pusiera pretextos y pudiera tener acceso a una película que no solo es un homenaje a nuestra Revolución, sino una muestra de que el cine mexicano vale la pena e ir quitando esos estigmas al brindarle a la gente un producto de alta calidad y qué mejor en la comodidad de elegir cualquier formato para verla.
Revolución es una cinta que comprende de 10 cortometrajes de 10 minutos, por 10 talentosos jóvenes directores mexicanos; Diego Luna, Gael García Bernal, Mariana Chenillo, Patricia Riggen, Rodrigo García, Rodrigo Bernal, Fernando Eimbcke, Carlos Reygadas, Gerardo Naranjo y Amat Escalante cuyo trabajo fue contestar una simple pregunta, ¿Cómo se vive la revolución en nuestros días? Ya que la finalidad de esta película, no era dar una clase de historia, ni mucho menos tratar de encontrarle el lado oscuro a los personajes históricos, sino más bien, darle ese aire cotidiano y actual que nos hace lidiar día a día con nuestras propias revoluciones.
Como en toda película tiene sus momentos buenos y malos, por supuesto hay cortometrajes que sobresalen mucho más que otros, pero eso no desmerita que el producto en conjunto sea bueno y valga la pena tenerlo de colección, de hecho pensando en esta situación, los distribuidores; Canana Films, no solo se conformaron con hacer accesible la película para verla, sino también para coleccionarla, ya que sacarán una edición “económica” para evitar la piratería y una edición de lujo, para aquellos un poco más pudientes.
Cabe resaltar que Revolución hizo su primera aparición en la Berlinale en la categoría de Special dejando con un buen sabor de boca a los alemanes.
Sin duda esta es una cinta más que obligada verla, no por el echo del patriotismo, sino porque además de que se esforzaron por hacer que estas historias lleguen a cualquiera, es preciso ver nuestros reflejos y apoyarnos unos a otros como bien debería ser el legado de la Revolución.