Roberto Sosa: El arte y la cultura deberían formar parte de la canasta básica.
Por: Laura Cantú y Syndy García

Vestido con un look muy relajado, de pantalón color arena, camisa azul y tenis, el actor Roberto Sosa llegó a Nuevo León para impartir un taller de actuación como parte de las actividades del San Pedro Artefest 2010.
Sin importar el agotamiento por consecuencia de la ocupada agenda de trabajo, Sosa decidió aceptar la invitación de impartir el taller por su estrecha relación con la ciudad en donde ha presentado obras y realizado películas, y él no se quería quedar fuera del San Pedro ArteFest.
“Me parece que es una ciudad que constantemente está buscando motivar el trabajo creativo, artístico y cultural lo cual me parece maravilloso y si uno es invitado y convocado a formar parte de un proyecto de esta naturaleza pues sería una descortesía y una casi inmoralidad no estar”, comentó Sosa.
Además el actor opina que “el arte y la cultura deberían formar parte de de la canasta básica del mexicano”.
A pesar de sus más de 100 películas, 30 obras de teatro, 20 telenovelas y varios videoclips musicales Roberto Sosa no despega los pies de la tierra, lo cual le permite ofrecer a las personas interesadas en la actuación una plática rica en experiencias, sin caer en la arrogancia de sentirse superior.
“Para mí el éxito y la fama tienen más que ver con la posibilidad y oportunidad de seguir ejerciendo tu trabajo antes que con el reconocimiento de una foto o un autógrafo, para mí el éxito tiene que ver con la satisfacción de seguir desarrollándote en tu área, en tu trabajo”, explicó.
El actor de películas como Lola, que lo hizo acreedor al premio Ariel como mejor coactuación masculina y Hombre en Llamas junto a Denzel Washington reconoce que el cine en México enfrenta problemas en cuanto a recursos y en la falta de buenos guiones, afirma que los que se dedican a esto seguirán insistiendo en que se realicen los cambios que la industria necesita.
“Evidentemente en un país donde las necesidades básicas no están cubiertas como es salud, medicina, alimento, vivienda, que podemos esperar de la cultura que se ve trastocada, limitada y con carencias. Pero los que estamos en esto, en el cine, somos muy necios y seguiremos insistiendo en que se hagan coproducciones, que haya mas apoyo por parte de la iniciativa privada, que haya más normas que permitan que se produzca más cine en México y que para quien lo produce sea redituable, porque en la medida en que no sea crea un mercado pues no se produce más”, declaró.
En octubre se estrenará la película Tlatelolco en la cual Roberto Sosa interpreta al ex presidente Gustavo Díaz Ordaz, y aunque reconoce la opinión que la sociedad tiene de él debido a su actuación en la historia de México, dentro de su preparación el actor no juzga a su personaje sino trata de entenderlo desde su lado humano para poder interpretarlo.
“Fue un personaje muy odiado, muy criticado, muy juzgado y muy estereotipado por la sociedad, pero como digo siempre alguien tiene que hacer el trabajo sucio, tanto en la política como en la ficción. Fue un personaje víctima de sus propias circunstancias, tuvo que tomar decisiones malas para la historia de este país, sangrientas, terribles, crueles pero que también tuvo que tomarlas de acuerdo a la situación política en la que encontró al país y pues el movimiento estudiantil del 68 no fue privativo de México, fue un movimiento mundial”.
Además de la película Tlatelolco, este año Roberto Sosa estrenará dos películas más, la primera es El Baile de San Juan en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia, donde interpretará al primer indígena bautizado por españoles. Y Caída Libre, una cinta de acción conde comparte créditos con Bárbara Mori.
Actualmente forma parte de la nueva película de Mel Gibson la cual se está filmando en Veracruz y donde también participan los actores Jesús Ochoa y Daniel Jiménez Cacho y que es dirigida por el mexicano Adrian Grunberg.