Santa María del Circo
Por: Rubén Eduardo
Seguimos con el ciclo a David Toscana, y ahora toca de la novela que la crítica internacional califica como la mejor de él: Santa María del Circo. Una historia donde llega uno de los temas que más gusta tratar a David, la vida de los perdedores. Una vida de ir y venir sin destino fijo.
Santa María del Circo narra la vida de un grupo de cirqueros que en su utópica mente buscan fundar una sociedad perfecta, después de haber sido abandonados por el resto del circo, debido a que ellos eran los menos talentosos y al rompimiento de los hermanos Mantecon como socios. El grupo de cirqueros perdedores caminan por el desierto sin encontrar un lugar donde presentarse, hasta que en un arrebato de locura, deciden fundar una ciudad que bautizan con el nombre del título de la novela.
El hombre fuerte, el enano, la mujer barbuda, el hombre flexible, el hombre bala y demás tendrán que ocupar nuevos roles, roles que toda sociedad que jacta de llamarse así, necesita: padre, prostituta, periodista, doctor, militar, campesino y negro. Lo que los llevará a adquirir una personalidad nueva, una que jamás pensaron tener.
A partir de su refundación como circo y sociedad deberán adaptarse a un mundo completamente antinatural, un mundo donde las cosas no son como deben de ser, donde los roles están cambiados y nadie es feliz con los que les tocó, añorando el pasado y lo que hubiera sucedido si hubieran continuado con el resto del circo. El hambre, la suciedad, los rencores y el saber que no sirven para nada los volverán seres que en cualquier momento pueden morir sin ser recordados.
La novela tiene una carga de humor negro que se mantiene durante toda la trama, lo que viene a ser una crítica con la sociedad que somos, porque a pesar de estar representada por personajes de circo, Santa María del Circo es una fiel representación de la sociedad moderna.
Porque, ¿acaso no somos un circo que gusta de ver de espectáculos morbosos? ¿No estamos buscando siempre representar otro papel al que nos toca? ¿No estamos siempre descontentos con el papel que nos tocó representar?
La literatura de David Toscana ha de destruir la naturaleza como la conocemos, las sociedades como las imaginamos, para crear personajes llenos de máscaras, máscaras que paradójicamente los acercan más a la realidad y la felicidad. Desde esta segunda novela del autor podemos ver lo que busca: un desquiciamiento colectivo.
La prosa de Toscana es amena, lo que hará fácil leer el libro para cualquier tipo de persona. Creo que es una buena manera de introducirse en la literatura de este autor. La novela lo representa, muchos de los talentos que ahora tiene, se fueron germinando en la novela.
Muchos tacharán de locos a los personajes, y quizás sea cierto, la mayoría lo están, pero dentro de su locura encuentran algo que muchos de los que nos llamamos cuerdos hemos olvidado: la felicidad.
Como lo dice la contraportada del libro. "El mundo es un gran circo, pero sin espectadores".
El libro lo pueden encontrar en Libros de Nuevo León (lorenasanmillan@gmail.com)