Somos lo que Hay

Por: Dan Campos

Mientras que en México al parecer sólo sabemos hacer pasar por películas telenovelas de 2 horas (o si somos afortunados, telesexycomedias de 2 horas), de vez en vez surge alguna que otra propuesta de género que vale la pena checar. Desafortunadamente, debido a que actualmente se está abusando de la fórmula festivalera (planos largos, historias donde no pasa nada, la revelación del significado de la vida en algo tan sutil como un amanecer) es que incluso cintas no tan bien realizadas, pero que cuentan como esfuerzos por demostrar que no sólo se hacen dramas depresivos, pueden ser bien recibidas. Ese es tal vez el caso de la cinta Somos lo que hay.

Un hombre muere en las calles de la ciudad. Su viuda y tres chamacos, de por sí jodidos económicamente (si no, no serían personajes de película mexicana) se las verán negras ante el hecho de que no saben cómo confrontar su futuro incierto ni cómo obtener qué comer porque, cabe destacar, tienen la pequeña peculiaridad de que no pueden comer cualquier cosa, ya que son caníbales que sólo pueden alimentarse de carne humana obtenida a través de rituales específicos. Sin la presencia del padre es que Alfredo, el hijo mayor, deberá de tomar las riendas de la casa y convertirse en la cabeza de familia que deberá proveer el alimento y el gore a la mesa.

Somos lo que hay es de esas cintas que en teoría, tienen todo para ganar. Su flamante escritor y director es Jorge Michel Grau, quien apoyado por el programa de Óperas Primas del CCC y el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad nos trae una trama de horror que bien manejada puede revitalizar un género que no ha tenido gran exposición en la producción nacional. Con estos elementos, además del hecho de que estuvo presente en el pasado Festival de Purina, digo, de Cannes y tuvo buenas críticas (especialmente de críticos gringos que leyeron los subtítulos en francés sin entender plenamente el idioma en que estaba hablada o subtitulada), es que deberíamos tener una cinta recomendable, pero desafortunadamente no es así. Como diría Jack el Destripador, analicemos esto, pero vayámonos por partes.

Uno de mis más grandes problemas con las cintas es su falta de desarrollo de personajes, o cuando los mismos están escritos como si tuvieran algún retraso mental. Diálogos sosos, falta de lógica y reacciones pseudo impulsivas son lo que aportan a la historia, y eso en lo personal me da mucha flojera. La trama de la cinta corre sobre como una familia debe buscar sustento, ya que al parecer son incapaces de comerse unos tacos, una torta, o ya de jodido una rata. Jamás se explica de donde adquirieron esas costumbres fuera del hecho de que son heredadas por el padre. Asumo que la madre del clan no ingería más que suero antes de conocerlo. Hablando de la figura paterna, éste era un borracho desobligado y su mayor logro era traer a la pobre prostituta muerta a la casa para que se la cenaran (literalmente). Dicho perfil de persona es claro que es imprescindible en toda familia mexicana y alguien en quien debemos de confiar y atenernos a sus decisiones. Tal vez el hecho de que sus neuronas hayan sido consumidas por el alcohol explica que el resto de su familia tiene tan poca capacidad de raciocinio que jamás se plantearon otra realidad más que la familiar, a pesar de que tienen contacto pleno con la sociedad (después de todo, los chamacos tenían un puesto en un tianguis).

Elementos desperdiciados y planteamientos mediocres es lo que tiene la cinta. Aunque no es necesario dar un trasfondo al cómo surgió el canibalismo familiar, sería agradecible que se planteara de una manera más sustentable a que sea una costumbre de la casa. Después de todo, se hace de manera ritualística. De la misma manera conflictos que se mencionan en la historia, como un posible homosexualismo por parte de Alfredo, sólo son entrevistos y distraen más que apoyar la historia principal, la cual no tiene un tono definido ni actuaciones consistentes.

A final de cuentas, Somos lo que hay se queda como propuesta de género. Al final de la cinta hay un par de secuencias bien realizadas, pero, ¿por qué hacer sólo un par de secuencias de manera efectiva cuando puedes hacer toda la película de tan buena manera? Eso jamás lo sabré.  Tal vez estoy siendo un tanto duro con la película, pero siento que el apoyo que le fue dedicado pudo enfocarse en alguna otra obra que no se quedará en buenas intenciones… eso, y su “página oficial” es una burla y un insulto para la humanidad.

 
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